TONATIUH BBQ: La carne que nos hace soñar



Lo confesamos, ,Tonatiuh llevaba mucho tiempo resonando en nuestras cabezas, pero nunca nos animamos a ir porque pensábamos que era un sitio más de la Comunidad de Madrid al que va la gente en manadas sin cuestionar la calidad del producto, ese tipo de gente que le echa ketchup a su hamburguesa sin importarle lo que está comiendo. Pero algo dentro de nuestros corazones hamburgueseros decía que teníamos que comprobarlo, que había que darle una oportunidad, así que nos subimos al Burgermóvil y nos encaminamos hacia Daganzo de Arriba, para llegar a este mini poblado del oeste, en el que, nada más aparcar, nos trasladamos a una época en la que las pistolas eran la ley y en el que, al entrar al salón, vemos que está lleno, con gente esperando por todos lados, mientras la gente se pone fina a costillares enormes.

Collage Local TonatiuhAl sentarnos y ojear la carta, comenzamos a recibir la información que luego nos ampliaría Carlos, el dueño. Aquí todo es casero y la carne proviene de reses que crían ellos mismos. Unos bueyes que podemos conocer a través de las fotos que adornan las paredes que nos rodean y que, incluso, nos ofrecen la oportunidad de visitar en su granja. Pero lo mejor son los precios, nada altos, es más, nos atreveríamos a decir que son demasiado bajos para la calidad que se nos promete y que comprobamos más tarde.

Collage Carta TonatiuhComo os decimos, el creados de este concepto es todo un apasionado (por no decir obseso) de la carne y quiere tener el control absoluto de lo que ofrece. Bueyes criados durante bastantes años, carne madurada y unos cortes seleccionados para la carne de la hamburguesa que son una delicia, con un porcentaje que ronda el 15% de grasa infiltada y unos pesos de 300 gramos. Comenzamos a enamorarnos al ver nuestros patties en crudo.

Burger Cruda TonatiuhPero antes, nos animamos a probar unos nachos de la casa, con una mezcla de dos quesos líquidos, guacamole, chili con carne de buey y una lechuga que, quizás, es su punto débil. Lo mejor de este platazo es el tamaño, imposible para dos personas y aunque le pediríamos un poco más de "orden", está buenísimo. Los totopos son redondos y se impregnan por completo del quesazo que los baña. Ideal para comenzar una experiencia gocha, porque acabaréis bien llenos.

Nachos TonatiuhAl poco tiempo llegaron nuestras hamburguesas, con sólo carne y cebolla, a petición de Carlos, para poder disfrutar de toda la potencia del buey a la parrilla. Tenemos que decir que es una de las carnazas más suaves que hemos probado, con una textura impecable y un picado que roza la perfección. Nada enmascara su sabor, ya que no se utiliza ningún condimento que lo potencie, solamente unas escamas de sal que se añaden al emplatar.

Burger TonatiuhLa cebolla morada cruda no hace más que acentuar un sabor fino y que hace que queramos más, mucho más, a pesar de estar comiéndonos 300 gramos de carnaza, pero es que no se hace nada pesada ni cansina. Una delicia que confirma lo que un día nos dijo el maestro Juan Pozuelo (que de esto también sabe un rato): "para comprobar si una burger es buena, hay que quitarle todo y probar su carne, si nos gusta, todo lo demás sobra".

Y por si fuera poco, el punto del cocinado está más que logrado y nos hace aún más fácil degustar y disfrutar una carnaza que nos ha vuelto locos, que nos ha provocado soñar con el sabor del queso y el bacon complementándola.

Detalle Corte Burger TonatiuhEl lado malo viene con las patatas fritas que acompañan a nuestras amadas hamburguesas, que son congeladas y no aportan mucho, aunque nos ofrecen la excusa de remojarlas en la salsa que nos ofrecen, totalmente casera, creada a base de mayonesa y una mezcla de especias que no nos quisieron revelar. Por su lado, el pan viene tostado, es de tipo americano clásico y no roba ni un ápice de protagonismo al conjunto. Un digno compañero para una protagonista de cine.

Y ya que estamos disfrutando de un productazo casero, nos sentimos tentados con la tarta de chocolate, que quiere emular a los pastelitos de nuestra infancia, con una textura impresionante, de las que sólo se consiguen a base de brazo, con un fino relleno de crema de frambuesa que casi nos hace llorar.

Tarta Chocolate TonatiuhPero cuando sí que se nos saltaron las lágrimas fue cuando probamos la tarta de queso, con una textura increíble, melosa y llena de sabor. No se nos ocurre una forma mejor de acabar una visita a Tonatiuh.

Tarta de Queso TonatiuhEn definitiva, nuestra visita a Tonatiuh ha sido toda una sorpresa, tanto por haber conocido a un auténtico apasionado de la carne emparedada como por haber descubierto un sitio en el que comprobamos que se puede disfrutar de un producto adecuado, bien tratado y que no engaña ni en el sabor ni el precio. De principio a fin, la experiencia en este "rancho" de las afueras de Madrid es ideal, aunque tenemos que estar dispuestos a esperar por nuestra mesa. Se nos quedaron pendientes las costillas, que pintaban espectacular y que subiremos a nuestras redes en cuanto caigan. Gran visita, que nos ilusiona al ver que, si se quiere, las cosas se pueden hacer muy, muy bien sin que nos cueste un ojo de la cara, ya que, por 12-15 € podemos salir rodando y muy felices.

Puntuación: 
4
Dirección: 
Carr. de Ajalvir, 6
28814 Daganzo de Arriba Madrid
España

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