TOM'S BURGER: Hamburguesas para olvidar en el extrarradio



Nuestra historia con Tom's Burger no deja de ser, cuanto menos, surrealista. Todo comenzó cuando nos hablaron de Burger Carovi, un mítico local en Villaverde de hamburguesas batalleras, el cual tiene la friolera de 34 años, que había expandido su negocio abriendo restaurante en la Urbanización Arroyo Culebro (Leganés). Así que, dispuestos a zamparnos una burger con solera, nos acercamos a este barrio (relativamente) nuevo de Leganés, no sin antes mosquearnos al poner el GPS, puesto que al indicar la dirección que teníamos, nos saltaba el nombre de Tom's Burger en vez de Carovi.

Portada Carta Tom's BurgerEfectivamente, al llegar al lugar, vimos que Tom's Burger aparecía en la dirección indicada, con lo cual, hicimos una búsqueda rápida en las redes para el rastreo de alguna pista y descubrimos que Carovi disponía de una piscina de bolas para el recreo de los niños, la cual seguía ocupando sitio en el local que teníamos ante nuestros ojos.

Toda esta situación detectivesca, que nos hizo sacar conclusiones de un posible traspaso, nos comenzó a dar hambre, por lo que quisimos darle una oportunidad a Tom's Burger observando en la carta que esa hamburguesa batallera que íbamos dispuestos a probar, quizás tornaría hacia algo más elaborado por las diferentes opciones de degustación que ofrecían.

Collage Local Tom's BurgerEl local, decorado al estilo diner pero con un toque más aséptico, nos daba pie a querer probar aquellas propuestas que nos hicieran pensar en un viaje a USA, de ahí que, al ver que tenían batidos en carta, optásemos por pedirlo. Y es aquí cuando llegó la primera decepción (no acumulable a la de no haber encontrando el Carovi que esperábamos).

Collage Carta Tom's BurgerEl batido no era artesanal, sino que era uno industrial de vainilla, una pena que el camarero no nos lo hubiese indicado, ya que la carta ofrecía otras combinaciones como la de Oreo que sí parecía fuese casero y que habríamos pedido si hubiese estado al corriente de ello.

Para comer elegimos unos jalapeños de entrantes, obviamente congelados, aunque decimos a su favor que el queso sí aparecía fundido, algo que en otros lugares nos los han llegado a presentar fríos en su interior. Y aunque la salsa para mojar era más bien correcta, echamos en falta un poco de picante para que nos supieran a verdaderos bocados mexicanos.

Jalapeños Tom's BurgerLas burgers no van acompañadas de patatas, algo que informan en la carta, pero pueden pedirse bajo suplemento. Es por ello que ofrecen (en versión ración) varios platos de patatas y decidimos pedir unas clásicas cheese bacon. Cortadas de forma rizada, una vez más eran congeladas y se habían quedado muy blanditas con la salsa ranchera y el queso fundido, además de que el bacon apenas ofrecía sabor.

Patatas Rancheras Tom's BurgerLlegó el turno de las hamburguesas, de las cuales no nos preguntaron el punto. Todas tienen la opción de pedirlas de 150 gramos de carne de ternera o 220 de buey, en ambas optamos por ternera gallega.  Pedimos la burger El Paso, que, como podéis imaginar, llevaba guacamole y Cheddar, y la Michigan, con pepinillo y salsa Tom's como ingredientes predominantes.

Burger El Paso Tom's Burger¿Sabéis esa sensación de tomar un burger de nuestra cadena de hamburgueserías innombrable? Pues eso es lo que sentimos con el primer mordisco a la Michigan. La carne sin sabor, seca, picada en exceso. Los ingredientes, sobre todo esa combinación de pepinillo y salsa Tom's, de claro recuerdo a esas burgers que tan poco apreciamos.

Detalle Corte Burger Tom's BurgerCon El Paso la experiencia no iba a ser más, sino que fue a menos, el guacamole nos supo a industrial, sin picante, y el queso Cheddar, como igual pasaba con El Paso, aparecía en una loncha sin fundir.

Burger Michigan Tom's BurgerSi algo tenían de bueno, era el pan, que aunque sin tostar, salía un poco del bollo industrial para al menos, en la foto, hacer que la burger tuviese un aspecto más apetecible. Al igual que bueno también era el precio, al menos no tuvimos la sensación de haber pagado en exceso por un producto que no estaba a la altura de lo que nos gusta. Y por supuesto el detalle de cobrarnos el batido como una bebida normal y no como algo artesano.

En conclusión, este tipo de experiencias nos dejan con las ganas de poder probar propuestas de las denominadas "gourmet" en la zona sur de Madrid. Nos da pena que no se le ponga mimo a la hamburguesa, que haya demasiadas batalleras o en este caso, copias de burgers tan míticas que nos estanquen frente a esa evolución que este platazo del fast food ha ido experimentando a lo largo de los últimos años. Habrá que darle tiempo al tiempo, nosotros seguiremos esperando.

PRECIO DESGLOSADO DE LA VISITA

1 REFRESCO: 2 €

1 BATIDO: 2.1 €

JALAPEÑOS (6 UNIDADES): 4.9 €

1 PATATAS RANCHERAS: 6 €

1 BURGER EL PASO: 5.5 €

1 BURGER MICHIGAN: 5.2 €
TOTAL: 25.7 €

Puntuación: 
2
Dirección: 
Calle del Alcalde Pedro González González, 20
28914 Leganés Madrid
España

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