RESTAURANTE LA EMBAJADA: En aquel momento parecía buena idea



Quizás no comprendéis muy bien el encabezamiento de este post y no es para menos. Veréis, todo comienza con un día en el que íbamos a visitar un local especializado en hamburguesas que no tenía mala pinta pero que, ante nuestra sorpresa, se encontraba cerrado. Lo mismo ocurrió con la segunda opción, donde vimos que nuestro objetivo había cambiado de concepto, así que, en nuestro camino hacia el desencanto, pasamos por la puerta de La Embajada, donde vimos que tenían burgers en su carta, así que allá que fuimos. Esta vez sólo nos asomamos al salón del local, ya que la terraza, ubicada en el bulevar de Juan Bravo, ejerció una poderosa atracción en nosotros.

Collage La EmbajadaAl ojear más detenidamente la carta, vemos que la cocina mezcla estilos dispares, pudiendo encontrar un apartado japo, otro mediterráneo, carnes, etc. Pero lo que más nos llama la atención son los precios, aunque sabemos la zona en la que nos encontramos y la categoría del lugar, lo cual no quita que nuestro nivel de exigencia suba al igual que los números.

Collage Carta La EmbajadaNos interesó mucho el pepito de lomo de buey, con queso Havarti entre pan de cristal, así que lo pedimos, aunque nos dejó un poco fríos al llegarnos a la mesa. Se trata de un bocadillo normal, que podríamos encontrar en cualquier sitio, pero con la carne muy delgada, pasada y seca, por lo que, como imagináis, todo el sabor viene del quesazo. En cuanto al pan, la nota "exótica", queda en un aporte crujiente, nada más. Y encima pequeño, muy pequeño, sobre todo para los 12.5 € que cuesta.

Pepito La EmbajadaA la vez nos llegó la hamburguesa, también con carne de buey, queso Provolone, bacon insípido, lechuga y cebolla crujiente. A simple vista, queda resultona, pero al cortarla para hacer la foto nos llevamos el sorpresón de ver un patty  súper compacto, como si hubiese sido, previamente, una masa. Al catarla, lo que más nos llega es un profundo sabor a ajo y perejil, pero no llegamos a ver a ninguno de los dos por ningún lado. El queso, por su lado, juega a lo suyo, muy bien fundido, aunque con el sabor suave que lo caracteriza.

Y la verdad es que no entendemos estos puntos de la carne, aunque si pensamos en que tardaron como 45 minutos en llegar los platos a la mesa y todo ese tiempo se utilizó en cocinarlas, lo vemos claro. Pero lo peor fue la digestión, pesada y dolorosa, como si algo no tuviese que estar donde estaba. Por otro lado, el pan se salva un poco, tostado en parrilla y sin grandes estridencias, pero bueno, arregla el despropósito de los ingredientes a los que abraza. Así como las patatas, bien fritas, caseras y en buena cantidad, que hace que el plato no pierda todo.

Detalle Corte Burger Lara GrillEn definitiva, lo que fue un tercer plan, a la desesperada, por llevarnos una hamburguesa a la boca, se convirtió en una experiencia burda y para nada a la altura de lo que promete la parafernalia que la rodea. Imaginamos que la carne emparedada no es su fuerte, pero los precios y ese postureo nos hacen ser exigentes y si no, que no la tengan en la carta, como decimos siempre. 

PRECIO DESGLOSADO DE LA VISITA:

3 DOBLES DE CERVEZA: 11.55 €

1 PEPITO DE BUEY: 12.5

1 HAMBURGUESA: 11.5 €

TOTAL: 35.55 €

Puntuación: 
2.5
Dirección: 
Calle de Juan Bravo, 43
28006 Madrid Madrid
España

Añadir nuevo comentario