OLD SCHOOL SKATEROCK 'N' LUNCH: Hamburguesas para salir rodando



Haciendo poco ruido, como si de un garito para los colegas se tratase, encontramos hace poco Old School para enamorarnos al instante. Como os decimos, parece más bien un sitio que han abierto sus dueños para verse con sus amigos, donde una mini rampa de skate o half pipe nos recibe nada más cruzar su puerta, rodeada de ilustraciones, tablas y cómo no, una tienda de ropa y artículos relacionados con esta disciplina. Todo aquí rezuma a madera, lijas, ejes de aluminio y ruedas.

Collage Local Old SchoolCon un local más bien pequeñito, nos sentimos como en el salón de casa, con referencias que amamos allá donde miramos y una dueña que no puede ser más simpática. A la hora de enfrentarnos a la carta, vemos varias opciones, cada cual más llamativa y unos precios muy acertados, a pesar de que la presentación no sea su fuerte. Pero oye, ¿hemos venido a comer o qué?

Collage Carta Old SchoolAconsejados por la propietaria, nos lanzamos directamente a por las burgers, ya que nos metió el miedo en el cuerpo hablando del tamaño de sus creaciones. Así que, con mucho pesar, fuimos de cabeza a por las carnes. Comenzamos por la que da nombre al restaurante, la Old School; una maravilla 180 gramos macerada en vino con lechuga, espinacas, tomate, mostaza a la miel, cebolla caramelizada y bacon. Parece sencilla y lo es, pero cuando las cosas se hacen bien, todo lo demás sobra.

Old School BurgerA pesar de que la carne estaba un poco pasada de punto en comparación con lo que nos suele gustar, estaba bien cocinada y nos ofreció un gran sabor que se completaba con bacon muy fino y para nada grasiento

Detalle Corte Burger Old School

Por otro lado, escogimos la Berrics, formada por dos patties de carne,de 150 gramos cada uno y macerados en bourbon, acompañados, también de bacon, completando el mismo nivel de su predecesora, pero subiendo un peldaño en la escala de gochismo con ese queso fundido que lo inunda todo y que nos hace teletransportarnos directamente a Santa Mónica.

Berrics Burger Old SchoolPor si fuera poco, el pan es fresco y esponjoso, con semillas de amapola y aguantando cada bocado que dábamos. Además, viene perfectamente tostado, apoyado por un poquito de mantequilla para conseguir una textura perfecta.

Y ahora viene el bonus, el gran descubrimiento, la hija fruto de una tórrida noche entre un sandwich y una hamburguesa y que justifica por sí sola una visita (y su correspondiente repetición) a Old School. Con todos vosotros, La Indomable.

La Indomable Old School 2Nos encontramos aquí con un sandwich de queso fundido, con el que casi tenemos un orgasmo gastronómico, que hace las veces de panecillo. Sí, tanto debajo como arriba tenemos esta maravilla que empareda una carne de 250 gramos, la cual descansa sobre bien de salsa barbacoa y que se arropa con dos tiras de bacon. Sólo para valientes, hemos encontrado la horma de nuestro zapato y hace que nuestro corazón se abra a unas barabridades que, hasta la fecha, sólo habíamos visto en FoodTruck.

La Indomable Old SchoolEn definitiva, si nos encanta descubrir lugares nuevos, con Old School nos hemos pensado si publicarlo, porque nos ha gustado tanto, que nos va a dar pena que se llene. Tenemos ante nosotros un tesoro en forma de hamburguesa mastodóntica, una de esas cosas que no se ven todos los días, pero que nos ha enloquecido. sin duda volveremos a un lugar al que, por poner alguna pega, no ofrece patatas fritas acompañando a las bugers, pero qué más da, tenemos barbaridades con carne, cervezas artesanas, precios estupendos y una dueña encantadora. Y si queremos bajar la comida, nos dejan una tabla y a rodar.

PRECIO DESGLOSADO DE LA VISITA

1 BOTELLA DE CERVEZA ARTESANA DE 750 ML.: 8 €

1 OLD SCHOOL BURGER: 7.2 €

1 BERRICS BURGER: 8.9 €

1 INDOMABLE: 9.5 €

TOTAL: 33.6 €

Puntuación: 
4.5
Dirección: 
Calle Palafox, 16
28010 Madrid Madrid
España

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