MIAMI MEAT: Uno más en una zona súper poblada



La Calle Carranza no para de crecer en lo que a hamburguesas se refiere y el eje que conforma con Fuencarral y la Glorieta de Bilbao ha hecho que, posiblemente, sean los metros cuadrados más saturados de carne emparedada de planeta. Ahora le toca a Miami Meat, un local que, tras mucho tiempo cargando nuestro hype hamburguesero y diversos retrasos en la fecha de su inauguración, llega con una imagen ochentera, neones, burgers poligonales (no confundir con poligoneras) y un espacio agradable, aunque con el eterno pecado de distribuir las mesas demasiado cercanas.

Entrada Miami Meat

La enorme carta, nos propone disfrutar de los típcos entrantes, donde, cómo no, hay tequeños o nachos entre las opciones, pepitos venezolanos, hamburguesas y carnaza cocinada en parrilla. Además, encontramos un menú infantil y como por arte de magia, nos enteramos de que también disponen de un menú diario, que no figura ni en la entrada ni en la propia carta. Los precios resultan un poco elevados, pero eso lo razonaremos un poquito más adelante.

Collage Carta Miami MeatComo el menú incluye una hamburguesa, bebida y postre, nos tiramos a por esta opción, sumando unos nachos y un pepito. Los totopos del primero no están nada mal y no son las típicas tortillas triangulares de bolsa. El guacamole es un poco escaso, además de ofrecer poco sabor, al igual que la sour cream.  Eso sí, el chili con carne es delicioso y prácticamente, lo podríamos degustar sin más acompañamiento. El caso del queso siempre es peliagudo, ya que se trata de un lácteo líquido que, aunque es muy bonito a la vista, nos deja un poco fríos nada más probarlo.

Nachos Miami MeatSeguimos de menú con la Bruno Burger, una reinterpretación de la clásica cheeseburger, pero con un toque de crema de mostaza que es lo más original y a la vez lo que se carga el conjunto, ya que nos inunda con una sabor tan profundo que se come el del resto de ingredientes.

Hamburguesa Miami MeatLa carne deja de ser protagonista, a pesar de estar bien cocinada, ya que nos resultó bastante sosa que, por no ofrecer, no ofrece ni el sabor a parrilla que íbamos buscando. Por lo demás, buen aspecto, buen picado y gran equilibrio en un conjunto a destacar, pero que se queda en agua de borrajas al probarlo; lo mismo que le pasa al queso, muy bien fundido, en buenísima cantidad, pero ausente para nuestras papilas

Y por si fuera poco, el pan, de tipo americano, con semillas de sésamo y muy bien tostado con mantequilla, adolece de los mismos problemas, ya que no aporta mucho más que el abrazar todos los ingredientes sin desmoronarse.

Detalle Corte Burger Miami Meat

Por supuesto, no podía faltar el acompañamiento de nuestra hamburguesa. Unas patatas fritas cortadas en gajos de estilo dip y sospechosamente congeladas. Lo único destacable es la cantidad, pero volvemos a decir lo mismo de siempre, si se ofrecen las papas cortadas de esta manera, acompañadlas con alguna salsa.

Completamos la experiencia con un pepito mixto de pollo y ternera que fue lo mejor que pasó por la mesa. Comida callejera con bien de materia prima, aunque demasiado sencillo como para costar 11.9 €. Quizás el queso rallado que lo corona nos sobra, pero es únicamente un detalle que no tuvimos en cuenta a la hora de disfrutar de cada bocado. Incluso el pan, invadido por jugos y grasas de su interior, está rico, sin llegar a estar crujiente y se deja comer bastante bien. Al contrario que la salsa de ajo, como si de alioli se tratase, que sabe tanto a ajo que es casi imposible de comer.

Pepito Mixto Miami MeatY llegó el momento del postre, que para eso se incluye en el menú. Se trata de una tarrina de plástico en la que encontramos una suerte de tarta de Oreo que, contrariamente a lo que podría parecer, está bastante rica, con buena textura y dulce controlado. El mejor final a una experiencia que nos habría gustado que fuese más potente.

Postre Miami MeatCada vez que visitamos esta zona lo tenemos más claro; más allá de la imagen, que en el caso de Miami Meat es impecable, hay que dar unas hamburguesas que rocen la perfección, ya que, con la competencia tan brutal que hay en los alrededores, no se puede despistar nadie. En esta visita, aunque no nos vamos desencantados, nos quedamos un poco fríos al encontrar unas burgers que no destacan, que son unas más y eso nos llena de tristeza, por lo que esperamos que la cosa mejore y suba el nivel general de esta nueva apertura.

PRECIO DESGLOSADO DE LA VISITA

1 REFRESCO: 2.5 €

1 NACHOS: 9.9 €

1 MENÚ HAMBURGUESERO (BURGER+BEBIDA+POSTRE): 11.5 €

1 PEPITO MIXTO: 11.9 €

1 CAFÉ: 1.6 €

TOTAL: 37.4 €

Puntuación: 
2.5
Dirección: 
Calle de Carranza, 6
28004 Madrid Madrid
España

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