LE COQ: Fuimos a por la hamburguesa y nos enamoramos de su pollo a la brasa



Cada vez es más fácil encontrar una hamburguesa en la carta de cualquier restaurante, incluso si su especialidad es el pollo a la brasa y la carne que ofrecen en la misma no proviene de este ave. Así llegamos a Le Coq, conscientes de ello e impresionados por el calor de las brasas que invade este pequeño local que explota el take away a la par que el consumo in situ. Dividido en un saloncito pequeño y una terraza cubierta en la que la temperatura roza lo infernal y las mesas están tan juntas que ni los mismos camareros pueden pasar sin aguantar la respiración.

Collage Local Le CoqLa carta, de estilo informal, imitando un mapa, como alusión al estilo internacional del restaurante, muestra el pollo en sus diferentes formas como eje central y guisado de las maneras más dispares. Además, tenemos otras carnes, donde vemos la hamburguesa y alguna que otra ensalada. Los precios son más que atractivos, lo que, sumado a la variedad de los platos, hace muy difícil la elección de lo que vamos a comer.

Collage Carta Le CoqPara comenzar, probamos unas mini brochetas Satay de pollo que nos enamoraron. No sabemos si es por la crema de cacahuete o por el toque de queso parmesano, pero cada bocado era un orgasmo gastronómico increíble. Además, la carne está en su punto, jugosa y nada seca. Un plato para pedirlo por kilos.

Satay de Pollo Le CoqSeguimos con el producto estrella de Le Coq, esta vez asado en sus espectaculares brasas y al estilo peruano, que recomiendan en la carta. De textura sigue siendo para volvernos locos, jugoso y bien cocinado, bañado con una salsa un poco picante y acompañado de dos guarniciones que elegimos entre varias, es decir, puré de patata y arroz chaufa. Se trata de medio pollo como ración, más los acompañamientos, o sea que no nos quedamos con hambre.

Pollo asado Le CoqCon este subidón, nos llega la hamburguesa y como os podéis imaginar, a la vista nos deja un poco fríos. El pan es de bolsa, aunque viene muy bien tostado y en su interior encontramos una carne como de proveedor. Está rica, pero echamos de menos un toque más casero. Pero lo que nos mata es el ketchuo que incluye, como buscando disimular un sabor que nos pareció agradable en todo momento.

Hamburguesa Le CoqEso sí, el punto de la carne viene clavado al que habíamos pedido, muy poco hecha. Aunque el sabor de buey, como dice en la carta, no está por ningún lado. Como el queso, que se ve bien fundido, pero al que le pedimos más al deglutirlo.

Detalle Corte Burger Le CoqPero lo que peor llevamos, sobre todo porque la impresión general es alta, son las patatas fritas que acompañan a la burger, congeladas y sin ningún punto que alegre el plato. Eso sí, remojarlas en la salsa que queda del satay es todo un placer.

En definitiva, nuestra visita a Le Coq fue todo un descubrimiento, son especialistas en pollo a la brasa y lo dejan claro desde el primer momento. Nos hemos enamorado de sus variedades, aunque a la hamburguesa le pedimos un poquito más de rock and roll para que esté al mismo nivel. Si arreglan este punto y solucionan la distribución de las mesas, estamos ante todo un garitazo para quedarse a vivir.

PRECIO DESGLOSADO D ELA VISITA

1 REFRESCO: 1.5 €

1 AGUA: 1.5 €

1 MINI BROCHETAS SATAY: 6.5 €

1/2 POLLO PERUANO: 9.95 €

1 HAMBURGUESA DE BUEY: 8.9 €

TOTAL: 28.35 €

Puntuación: 
3.5
Dirección: 
Calle del Príncipe de Vergara, 269
28016 Madrid Madrid
España

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