HAMBURGUESAS POR EL MUNDO: Whopping Burger, hamburguesazas para mochileros en Laos



Laos puede que sea uno de los países más tranquilos que esta hamburguesera haya visitado hasta el momento pero las tornas se invierten cuando el mochilero de turno pone el pie un pueblecito llamado Vang Vieng. 

Y es que hasta hace escasamente un año, el río Nam Song se nutría de grandes afluentes formados por whisky del malo y de LaoBeer. Mochileros ataviados con sus uniformes de camisetas de tirantes, bañadores y fundas para el móvil se calzaban el primer flotador que pillaban y se lanzaban a emborracharse a los bares junto a tan pacífico río en un paisaje en el que sólo dan ganas de, como mucho, hacer algo de yoga. Para los más curiosos, aquí algún que otro ejemplo de lo que era Vang Vieng.

Los continuos accidentes (e incluso alguna muerte) provocaron que el gobierno cerrara casi todos los templos de la fiesta; sin embargo, aún quedan restos de lo que algún día fue una de las paradas más famosas de la Ruta de la Seda del siglo XXI, el Banana Pancake Trail, y todavía pueden hacerse un par de "paradas técnicas" a las orillas del río.

Y todo esto viene a que, además de una buena decena de puestos de baguettes que saben a gloria bendita cuando se está harto de arroz, en Vang Vieng puede encontrarse la batería para perfecta para un día de tubing o kayaking: una hamburguesaza

Llegó a nuestros oídos el nombre de Whopping Burger y allí se quedó hasta que pudimos ir a comprobarlo con nuestras papilas allá por el mes de septiembre. Este pequeño local situado en una de las calles menos comerciales pero con más bares de Vang Vieng es propiedad de una pareja de japoneses que se enamoraron de esta ciudad de Laos pero que echaban en falta un buen sitio donde sentarse a zampar una hamburguesa local junto a los amigos. Así nació en 2009 Whopping Burger, restaurante comandado por Ichihara Nobuhiko, quien proclama a los cuatro vientos que todos sus ingredientes se adquieren frescos en los mejores proveedores de los alrededores de la ciudad.

El local de Whopping Burger se nos antoja un poco soso a pesar de ser bastante espacioso, incluso cuando un grupo grande como era el nuestro puede llenar una gran parte del mismo. Además, parece que acababan de estar en obras y ya veis que el orden brilla por su ausencia. Aún así, es un gran punto a su favor que la cocina pueda verse desde las mesas y que podamos ver al bueno de Ichihara cocinar sus hamburguesas a ritmo de rock.

Local Whopping BurgerEn cuanto a la carta, además de nuestras queridas hamburguesas, podemos encontrar alguna que otra ensalada y sandwiches. Nada más abrirla vemos que en esta ocasión vamos a tener que rascarnos el bolsillo algo más de lo habitual porque la hamburguesa más barata no baja de los 45.000 kips (unos 4€). No es ninguna locura, está claro, pero es que en Laos es fácilmente posible comer por 1 o 2 euros, así que si uno quiere una burger en condiciones hay que salirse algo del presupuesto, más aún si se tiene mono de queso, que se añade aparte y que son unos 80 céntimos de euro.

Siguiendo la regla de no pedir algo demasiado arriesgado en la primera visita, la mayoría de los hamburgueseros pedimos la Whopping Beef Burger con y sin queso (55.000 kips, 5,50€), acompañada de patatas fritas.

La sorpresa nos viene cuando nos la sirven, ¡tenemos una torre hamburguesil delante de nosotros! Aunque ya venía mencionado en la carta, no nos esperábamos esta descomunal hamburguesa de dos trozos de carne, gramos y gramos de lechuga, tomate y un panecillo tipo bollo. Desde luego, nuestros ojos se han enamorado.

Whopping Burger Laos

Cosa diferente ocurre con el primer bocado. La carne, ¿qué os vamos a contar? Con un filete tan fino poco se puede hacer. Obviamente no nos han preguntado el punto porque eso no hay ni cómo cogerlo... La verdad es que a vaca sabe más bien tirando a nada y esta vez tenemos que tirar de las salsas para darle algo de gracia al asunto.

El queso, a pesar de fundirse bien, tiene poco sabor que rascar y queda eclipsado por tal cantidad de "hierbas". Pero la palma a lo peor del plato y lo que realmente lo empaña es el pan. Demasiado grueso, sin tostar y poco masticable. Vamos, una desgracia.

Whopping Burger Vang Vieng

Las acompañantes, las patatas fritas, son estilo gajo. A pesar de estar un poco regadas en aceite, la ración no está mal y no les ponemos ninguna pega más.

Quizás porque nuestras expectativas eran demasiado grandes, nos quedamos un poco desconcertados cuando le dimos el primer bocado a la Whooping Beef Burger. Ni la sobredosis que ya llevábamos de sticky rice hizo que nos gustase más una hamburguesa con unos trozos de carne demasiado finos y un pan demasiado chicloso para que pudiese engullirse fácilmente. Eso sí, el buen rato que nos hicieron pasar los dueños de este pequeño local provocó que saliésemos con una sonrisa de oreja y con ganas de encontrar mejores hamburguesas alrededor del mundo.

Puntuación: 
2.5
Dirección: 
Soy-Kang road
Vang Vieng
Laos

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