HAMBURGUESAS POR EL MUNDO: Tavern 47, la hamburguesa de carne de yak en Shangri-La.



El viaje sigue y China da (como siempre) para hablar un rato, esta vez con una excusa estupenda: ¿alguien ha oído hablar alguna vez de la hamburguesa de yak?

Un sueño infantil que esta hamburguesera que escribe tenía era poder un ver yak por primera vez, sí, esa especie de vaca con mucho pelo que rumia las altiplanicies, desiertos y montañas de Asia Central y el Himalaya. Así que después de verlos y tener ganas de abrazarlo, el segundo objetivo no era otro más que lanzarse a probar su carne. Eso fue lo que hicimos y lo que os vamos a contar en este nuevo Hamburguesas por el mundo.

Yak paseando Llegábamos a Shangri-La, la ciudad china apodada como el paraíso terrenal de la novela Horizontes Perdidos. Estábamos cerca del Tíbet, hacía fresco, se notaba por todos sitios y los yaks en las praderas a la entrada de la ciudad no dejaban margen a la duda. El problema es que llegábamos tarde, en enero de 2014 un gran incendio se cargaba el 80% de la ciudad antigua, compuesta de casas de maderas en casi su totalidad, y se llevaba por delante el restaurante hamburguesero que teníamos en nuestra libreta apuntado...

Local Tavern 47El sustituto no tardó en llegar, las reseñas del restaurante de nuestro propio hostel eran claras, teníamos que probar las burgers de la vaca peluda en este sitio.

A pesar de estar construido íntegramente en madera, el Tavern 47 se había salvado de las llamas por escasamente 150 metros. Este hostel en el centro de Shangri-La es tan acogedor que hasta en las camas tienen mantas eléctricas. El restaurante, junto a la recepción, no iba a ser menos. Mesas de madera, techos bajos, decoración tibetana y alguna que otra chimenea hacen más agradable la experiencia gastronómica cuando el frío aprieta.

Aunque la carta tiene un puñado de platos chinos, tibetanos y coreanos (uno de sus simpáticos dueños es un chico surcoreano que se casó con una, a veces malhumorada, mujer de la etnia naxi), nosotros nos fuimos directos al set hamburguesero: hamburguesa de carne de yak, patatas fritas y bebida por 42 yuanes, unos 5 euros al cambio. El precio no está mal, considerando que las patatas fritas en china parecen ser un bien que escasea y que se cobra a precio de oro normalmente.

Carta Tavern 47La espera se hizo corta mientras el dueño nos contaba sus batallitas alrededor del mundo y, de pronto, aparecieron las guapas. A primera vista, nos parecieron bastante normalitas, cosa que (por desgracia) se terminó confirmando.

Y es que la proclamada carne de yak nos supo igual que cualquier carne de vacuno. Bien es cierto que la hamburguesa no era demasiado gruesa y por eso suponemos que no se nos llegó a preguntar el precio pero el súperpoder del yak no llegó a nuestras papilas gustativas. A decir verdad, tampoco llegó horas después, cuando nos tomamos un pinchito con su carne... Oye, será que el yak no deja de ser una vaca.

Hamburguesa de yakDel resto de la burger no podemos tampoco hablar con muchos aspavientos. Panecillo simplemente con un aprobado y pepino, tomate, lechuga y cebolla con tan poca gracia que tuvimos que darle un poco de alegría al cuerpo Macarena con algo de ketchup.

A esta hamburguesa con mucho nombre pero de sabor simplón la acompañaban unas patatas fritas que más bien podrían ser aceite con patatas. Mucha forma bonita pero notábamos cómo nuestras arterias se iban bloqueando con cada bocado...

Corte de la Hamburguesa de YakEn definitiva, a pesar de estar más felices que perdices rodeados del buen rollo tibetano y de habernos quitado la espinita de estar junto a nuestros queridos yaks, la carne de yak nos dejó más bien fríos. No llegamos a estar 100% seguros de que alguien pueda diferenciarla de otro tipo de carnes pero nos quedamos bien contentos por poder tachar de nuestra lista de comidas extrañas la carne de esta vaca con pelo.

¿Quién se anima a seguir recorriendo el mundo a base de hamburguesas?

Dirección: 
No.47 Bei men Street
Old Town
Yunnan Sheng
China

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