GARBEL: Hamburguesas bien intencionadas



La zona de la Calle de las Infantas y alrededores se está poniendo cada vez más interesante en lo que a hamburguesas se refiere. Si bien tenemos locales especializados y otros más generales, está claro que nuestra amada carne emparedada se ha posicionado en plato de obligada incursión si se quiere tener éxito. Tal es el caso de Garbel, una taberna con algo más de 50 años, donde la comida tradicional y típica madrileña ha sido siempre su seña de identidad, que se ha sabido adaptar a los tiempos que vivimos, resurgiendo con una decoración totalmente renovada, mezcla de estilo vintage con elementos modernetes.

Collage Local GarbelComo veis, los aires de taberna tradicional han desaparecido, dejando un espacio para disfrutar de una forma más íntima, donde más que comer, el ambiente llama a tomar un buen cocktail rodeados de amigos.

En la carta encontramos una gran variedad de platos, siempre jugando con sus orígenes y priorizando la cocina patria por encima de otras apuestas más de moda, como cosas orientales, por ejemplo. Eso sí, nuestras amadas burgers tienen su pequeño sitio en ella, con tres representaciones, dos de ternera y una de pollo. Además, los precios son muy atractivos y por 10 € podréis disfrutar de cualquiera de estas tres opciones.

Collage Carta GarbelAdemás, tienen un menú diario muy apetecible y completo, con tres posibilidades a elegir. Por otro lado tenemos raciones, como no podría ser menos y si queremos probar un poco de varias cosas, las podemos pedir en medias cantidades, como hicimos nosotros, que comenzamos con unas berenjenas fritas con miel de caña. Un toque nuevo y diferente a lo que estamos acostumbrados.

Berenjenas Fritas Garbel

Ideales para compartir sin llegar a llenarnos, se trata de unas berenjenas muy finas, casi sin rebozado y bastante suaves. El toque dulce de contraste lo aporta la miel de caña, consiguiendo que no resulten para nada empalagosas. El tamaño de esta media ración está bien, aunque nosotros nos habríamos lanzado a por la entera, ya estaban bastante ricas.

Sin más dilación, pasamos a las hamburguesas, ansiosos. En esta ocasión quisimos contrastar dos tipos diferentes; por un lado, la burger de ternera con cebolla caramelizada y queso de cabra y por otro la de pollo con guacamole.

Hamburguesa Garbel

Esta opción es clásica y no ofrece ninguna sorpresa, aún así, el hecho de que la cebolla se presente de forma independiente ya es todo un logro digno de alabanza. La carne, aunque es demasiado fina, con su consiguiente problemática para darle el punto de cocción adecuado, tiene gran sabor, con un condimentado adecuado y un picado tirando a casero, que le hace ganar enteros en el cómputo.

Como os decimos, lo complicado de una carne muy fina es conseguir el punto adecuado, ya que el calor pasa con más facilidad por su interior y hace que se cocine demasiado rápido. A pesar de ello, rozaba el ideal, es decir, estar poco hecha, que es como nos gusta. Un pequeño detalle que casi no ensombrece la experiencia general.

Otro punto a favor es el queso de cabra o más bien su cantidad, ya que se trata de un lácteo que tiene a conseguir demasiado protagonismo, aportando demasiada sequedad al bocado, pero que, en esta ocasión, está presentado de forma correcta, jugando siempre a favor del conjunto.

En el caso del pan, hemos decir que con más carne sería más espectacular todavía, ya que, aunque este brioche con semillas aguanta a la perfección y no le encontramos mucho dulzor, pide a gritos jugar en la liga de las grandes cantidades. Eso sí, estaba tostado por fuera, pero por dentro, en el caso de estarlo también, era casi imperceptible.

Saliéndonos de nuestro camino habitual, quisimos probar la hamburguesa de pollo con guacamole, por aquello de ver diferencias. La primera que encontramos fue a la hora de realizar la comanda, ya que se nos preguntó por su punto, algo muy raro cuando se trata de esta carne.

Hamburguesa de Pollo Garbel

Sin duda, se trata de una opción más que adecuada si queremos comer más ligero sin sacrificar, por ello, ni un ápice de sabor. El pollo era de muy buen sabor y se complementaba a la perfección con un guacamole que más bien era aguacate troceado con un poquito de tomate y un ligero sabor a cítrico. Un conjunto interesante donde los ingredientes por sí solos se quedan cortos, pero que al juntarlos merecen la pena ser probados.

Aunque no se avise en la carta, todas las burgers vienen acompañadas de patatas fritas, en una cantidad razonable y a medio camino entre los bastones clásicos, las rústicas y los gajos. Muy bien cocinadas y lo mejor, caseras de verdad. El acompañamiento perfecto.

En definitiva, Garbel nos sorprendió con su propuesta tradicional, donde las hamburguesas ocupan un sitio especial, cumpliendo con su cometido y queriendo ser un poquito más de lo que son. Encontramos un plato muy correcto y con potencial, por lo que les animamos, desde aquí, a probar fórmulas nuevas, desafiando a la tremenda competencia y donde podamos disfrutar aún más de sus ingredientes.

PRECIO DESGLOSADO DE LA VISITA

BOTELLA DE AGUA PARA DOS: 3 €

BERENJENAS: 5 €

HAMBURGUESA QUESO DE CABRA: 10 €

HAMBURGUESA DE POLLO: 10 €

TOTAL: 28 €

Puntuación: 
3.5
Dirección: 
Calle de las Infantas, 28
28004 Madrid Madrid
España

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