THE BURGER LAB: El laboratorio de las carnes exóticas.


La semana pasada pudimos visitar otro de esos sitios que siempre tuvimos en mente, pero que se nos fue retrasando y retrasando hasta que, por fin, conseguimos ver: The Burger Lab. Situado muy cerca de la calle Fuencarral, se encuentra flanqueado por varios restaurantes de hamburguesas, por lo que podemos decir que la zona es un punto caliente hamburguesero, de lo cual, nos beneficiamos nosotros, los consumidores.

En concreto, The Burger Lab compite con varios puntos fuertes, entro los que destacan los precios y las carnes exóticas. En lo primero, os aseguramos que es de las sorpresas más gratas que nos hemos encontrado al respecto en mucho tiempo, de hecho, ofrecen un menú bastante apetecible por cinco Euros.

Como nos gusta.A pesar de ello, la oferta de la carta es igualmente variada y muy apetecible, con mención aparte a las carnes exóticas como la de canguro, avestruz o caballo. Eso sí, el precio y el tamaño de las mismas hacen que te pienses mejor alguna elección, ya que las carnes más habituales como la de ternera compensan más.
Como veis en la foto, siempre podremos tener la carta a mano, ya que también será nuestro mantel. Se nos ofrece en forma tabla de experimentos, en la que se nos informa, además de los habituales importes, de los productos que llevan y de más particularidades. Además, se muestran frases e información extra, siempre homenajeando al mundo burger.

El aire informal de la carta/mantel también se transmite al local, con una decoración bastante minimal y con grandes paredes/pizarra donde se pueden dejar comentarios, quejas o lo que se te pueda ocurrir. A pesar de todo esto, los bancos, de madera, se nos antojan un poco incómodos para pasar una velada un poco prolongada, un detalle que se sumó a la mala acústica del local que hizo que, siendo apenas seis personas en total, pareciese que el sitio estuviese lleno hasta arriba. Una locura.

Y nos dispusimos a comer, empezando por unos nuggets de pollo, todo un antojo, lo cual nos llevó al siguiente "disgusto". Y es que nos trajeron antes las hamburguesas que el entrante. Quizás un detalle sin importancia, pero si pensamos en lo vacío y tranquilo que estaba todo y así se cometió este error, no quiero ni pensar cuando estén llenos las cosas que podrán pasar.

Lo primero que se puede apreciar al ver la foto es que eso no son nuggets al uso, más bien parecen filetes de pollo normales cortados, más o menos, en tiras y rebozados (mi madre los hace así y nunca fueron nuggets). Pero dejando este pequeño detalle aparte, el plato adolece de otros errores aún peores, como el hecho de que el rebozado sea el que aporte el sabor al plato, careciendo el pollo de presencia. Una lástima, ya que unos nuggets son fáciles de hacer y contentan a la gente. Pero aún peor es lo de las salsas, que no sabemos si es que vienen frías de por sí o es que los cuenquitos estaban en el congelador, pero os podéis imaginar lo que suponía dippear... En definitiva, un entrante nada recomendado y como decimos, una pena de plato.

Y pasamos (aunque fue al revés) a las hamburguesas, concretamente a dos de las no-exóticas de la carta: la hamburguesa con setas y la de queso de cabra, ambas con la misma carne de ternera.
A pesar de ofrecerse en dos tamaños, nunca se nos preguntó cuál queríamos, así como el punto de la carne, pero bueno, como ya hemos visto, hay algunos locales que prefieren darle su punto, así que confiamos, pero cuál fue nuestra sorpresa cuando vimos que la carne estaba más bien pasada para nuestro gusto. Aún así, la carne en esta burger con setas tenía mucho sabor, ayudada también por la reducción de Pedro Ximénez, la cual lo consigue potenciar bastante, dando como resultado una hamburguesa bastante agradable. A pesar de ello, detalles como el queso sin fundir o el exceso de "verde", hacen que este plato pierda algunos puntos.El detalle grato llega con el pan, de tipo brioche, siguiendo la moda de muchos otros restaurantes. Muy fresco y que no se desmorona con facilidad. El único "pero" achacable es que no está tostado, algo que no nos cansaremos de pedir y que, pensamos, aporta calidad a la burger.

La otra hamburguesa que probamos fue la de queso de cabra, una combinación que siempre nos gusta, pero que esta vez nos dejó algo fríos. Concretamente, el detalle más llamativo fue la ausencia de sabor de la carne, algo incomprensible, ya que no ocurría esto en la otra hamburguesa. Quizás es más un problema del queso, demasiado seco, junto con el pan, demasiado grueso, como podéis ver en las fotos.

Y como se encargan de decir en la carta, todas las hamburguesas vienen acompañadas de patatas fritas, cortadas con una forma de teja muy original y bastante ricas, eso sí, echamos de menos algo mas de crujiente.

En conclusión, The Burger Lab pretende ser una opción especializada en hamburguesas, tanto exóticas, como no-exóticas, de calidad, aunque tenemos que confirmar que se nos quedan un poco a medio camino y no saben explotar del todo sus promesas. Algo que echamos mucho de menos es que, siendo un local regentado por mexicanos, no había ninguna burger en honor a su tierra. Por detalles así, da la impresión de que un sitio así tiene un potencial bastante interesante, pero que no se le acaba de explotar.

PRECIO DESGLOSADO DE LA VISITA

1 NUGGETS DE POLLO: 4.20 €
1 HAMBURGUESA CON SETA (200 GR.): 7.30 €
1 HAMBURGUESA CON QUESO DE CABRA (200 GR.): 7.30 €
1 CERVEZA: 3.20 €
1 BOTELLA DE AGUA: 2.40 €

TOTAL: 24.40 €

Puntuación: 
2.5
Dirección: 
Calle San Joaquin, 5
Madrid Madrid
España

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