THE BASQUE: Cualquier tiempo pasado fue mejor



Cuando nos gusta un sitio que visitamos, nos quedamos con tan buen sabor de boca que soñamos con volver y disfrutar con sus viandas. Así quedamos con The Basque, que nos llegó al corazón con su humildad y buen hacer en la cocina y al que ya tardábamos en regresar, por lo que, durante una vueltecita que estábamos dando por Malasaña, nos dejamos por este vacío escenario.

Entrada BasqueOjeando la carta, parece que no ha pasado el tiempo. Exactamente las mismas opciones que nos encontramos en nuestra primera visita, aguantan hoy día, a excepción de una hamburguesa que se renueva cada 30 días.

Collage Carta BasquePara no repetir nuestras elecciones de la otra vez, nos arrancamos con unas alitas de pollo, muy bien fritas y en buen cantidad, aunque algo secas. Se trata de un plato bien colmado de pollo, realmente crujiente, al que acompañan dos salsas, destacando la de la casa, con cierto toque picante. Mucho ojo, porque son muy consistentes y si no las compartís, no querréis nada más.

Alitas BasqueCon el estómago bien lleno, nos llega la hamburguesa Olaberría, con pimiento amarillo, bacon, queso Idiazabal, cebolla caramelizada, miel y cerveza rubia, aunque, en la práctica, sólo encontramos el sabor de la cebolla y el pimiento, aportando un dulce que disimula las carencias de esta burger, que se queda floja y sin personalidad.

Hamburguesa Olaberri BasqueLa protagonista, la carne, es lo que más ha bajado desde la apertura de The Basque, con aspecto de mazacote, es exactamente lo que encontramos al probarla. Dura y tan compacta que el calor no puede circular en su interior, por lo que, al pedirla al punto, fue imposible para el cocinero conseguirlo. Y por si fuera poco, el condimento brilla por su ausencia, dejándonos un patty ciertamente soso.

Detalle Corte Burger BasqueEl pan que abraza todos los ingredientes viene tostado y casi es lo único destacable, ya que se queda sin gracia y en ocasiones seco. Eso sí, las patatas fritas que acompañan, a pesar de haber cambiado y no tratarse de las panaderas chips que nos enamoraron, son correctas, presentadas en bastones finitos y en cantidad decente.

En definitiva, nuestro regreso a uno de los locales que mejor sabor de boca nos había dejado hace unos años, nos deja fríos y tristes, con unas hamburguesas que no son ni la sombra de lo que fueron o pudiesen haber sido. Concluimos una visita que sólo salva las alitas y que nos hace comprender lo vacío del local durante toda nuestra estancia, si no contamos la compañía de unos bichillos que hasta se pusieron pesados.

PRECIO DESGLOSADO DE LA VISITA

2 CERVEZAS: 5.2 €

1 ALITAS: 7.9 €

1 HAMBURGEUSA OLABERRIA: 10.5 €

TOTAL: 23.6 €

Puntuación: 
2.5
Dirección: 
Calle de Colón, 3
28004 Madrid Madrid
España

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