ASADOR IMANOL FELIPE II: Festival de carnaza y muchas cosas (ricas) más



Porque la carnaza es muy importante en nuestras vidas, ya sea presentada entre panes o a la parrilla, hace poco nos dejamos caer por un mítico de la ciudad, el Asador Imanol, concretamente, por el local situado en la Avenida de Felipe II, con motivo de un menú gastronómico que, nada más verlo, tenía que caer en nuestras fauces. Dicho y hecho, reservamos mesa y llegamos a un restaurante de categoría, con una terraza enorme para los días de verano, aunque con el calor que hacía, decidimos resguardarnos en su estupendo salón, con la compañía del jefe de sala, muy amable y preocupado en todo momento.

Collage Local ImanolJunto a los pinchos que podemos encontrar en la barra, tenemos una carta donde las carnes son protagonistas absolutas y orgullo de la marca, aunque también hay buenos pescados, croquetas (para la próxima) y toda clase de viandas que harán que deseemos quedarnos aquí a vivir. Los precios, no os vamos a engañar, no son baratos, pero sí que lo son ideales para darnos un buen homenaje, sabiendo que todo va a estar en su sitio y la calidad va a rebosar. Nosotros, como os decimos, aprovechamos un menú especial de 25 € muy interesante que, aunque no incluía las bebidas, nos dejó bastante contentos.

Collage Carta ImanolOs reconocemos que nos costó decidir qué probar, pero como éramos varios, pudimos darle duro a casi todas las posibilidades. Comenzamos por por el mar, es decir, con un tartar de atún en una ración enorme y un sabor suave, pero delicioso. Para quien no se quiera llenar desde el principio, pero sí disfrutar con un sabor potente, este plato les está llamando.

Tartar de Bonito ImanolTambién apareció, para ir haciendo "hambre" una tortilla de bacalao al estilo Roxario, con la que disfrutamos como hacía mucho de un plato que nos encanta. Poco cuajada, como manda la tradición, pero sin que el huevo lo invada todo. Sencillamente, este plato causa adicción.

Tortilla de Bacalao ImanolCon los estómagos rugiendo de placer, pasamos a los principales, con otra proposición de pescado, concretamente un bonito de temporada a la brasa que deja de manifiesto el buen hacer de la cocina de parrilla que tienen aquí. Suave, en grandes cantidades y tan rico que tuvimos que terminar con él en su totalidad, a pesar de estar llenos.

Bonito ImanolY llega el turno de las carnazas, comenzando con un entrecote de vaca vieja gallega, cocinado al punto y que se deshacía en la boca. Toda una delicia que ya promete desde la presentación y que nos acaba de enamorar al primer bocado. Tostadito por fuera y rosado por fuera, es un pecado dejar algo en el plato.

Entrecote Vaca Vieja ImanolAdemás de ser la "excusa" para visitar Imanol, es nuestra niña y no podíamos evitar probar la hamburguesa de buey que nos ofrece este menú especial, que nos alucinó por su carne, tierna, muy bien picada y con la cantidad de grasa justa para hacer que nos relamiésemos de placer. Se trata de una burger sencilla, con doble de queso fundido que es una locura y una salsa barbacoa que, aunque está buena, intenta tapar los sabores principales, por lo que no es muy adecuada y la preferiríamos servida en un cuenquito aparte. El bacon, el otro pilar de este plato, cumple, aportando presencia, pero sin restar ni un ápice de sabor a la carnaza.

Hamburguesa ImanolEn general, se trata de un conjunto sin muchas complicaciones, lo cual, a veces, es necesario para disfrutar del producto, sin florituras y aquí ese protagonismo lo tiene la carne, estupendamente cocinada, a pesar de no habernos preguntado por su punto, con una textura ideal y sazonado perfecto. Una lástima que todo esto se vea "ensombrecido" por el uso de salsas.

Detalle Corte Burger ImanolLo del pan también nos encandiló, artesano, de tipo brioche y tostadito por dentro, es el acompañamiento perfecto para todo lo que abraza. Lo que también ocurre con las patatas fritas, cortadas en bastones y presentadas en una ración más que generosa (aunque no quedó ni una). No hace falta remojarlas en ninguna salsa, ni siquiera en la barbacoa que nos provocó cierta desazón en la burger.

Para endulzarnos aun más la experiencia, el menú incluye unos cuantos postres, a cada cual con mejor pinta. Aunque nos animamos a probar el coulant de chocolate, con un bizcocho muy tierno y un centro cremoso que sólo nos provocó la duda de comerlo solo o mezclarlo con el helado con el que se acompaña.

Coulant ImanolPor otro lado, nos fuimos a por un fin de fiesta más desconocido para nosotros. Se trata de la Patxineta de hojaldre casero, muy rica, con crema por dentro y que acabó por dejarnos saciados para el resto del día. ¡No sabemos cuál estaba mejor!

Pantxineta ImanolEn definitiva, en Asador Imanol prometen una experiencia carnívora que cumple con creces cuando se acaba. El cuidado y mimo por los detalles se deja ver desde que llegamos, en el trato y como no podía ser menos, en los platos de su extensa y variada carta. La calidad es incuestionable y el saber hacer se nota en cada elección de la carta. Quizás la hamburguesa, al ser un plato menos tradicional en un local de este estilo, se podría mejorar con par de retoques, pero no ensombrece una experiencia sublime. ¡Volveremos!

PRECIO DEL MENÚ GASTRONÓMICO: 25 € POR PERSONA (es obligatorio que todos los comensales de la mesa se acojan a esta promoción, a excepción de los niños)

1 BOTELLA DE AGUA: 2.4 €

1 CAÑA DE CERVEZA: 2.95 €

Puntuación: 
4
Dirección: 
Av. Felipe II, 2
28009 Madrid Madrid
España

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